jueves, 8 de marzo de 2007

10 SEGUNDOS


Tenía previsto hacer una larga crónica explicando mis reflexiones sobre lo sucedido ayer en Munich. Pero me quedo con lo que José Sámano ha escrito en El País: ...Gago, que se asoció (sobre el saque inicial) con ROberto Carlos, que aún se veía en el calentamiento, se dejó birlar el balón por Salihamidzic, que llevaba una semana enchufado al partido. Creo que no se puede decir más en menos, ni mejor. Esa es la respuesta. Lo que ayer se vio en el campo no es más que la eliminatoria entre los dos equipos más mediocres (tanto que no están a la altura de la competición) que quedaban en la Champions. Ganó el menos malo, o el que estuvo enchufado desde que terminara el partido del Bernabeu. De hecho la eliminatoria no se perdió en el minuto 90, se empezó a perder con el gol de Van Bommel y se terminó de perder a los diez segudos de iniciarse el partido de vuelta.

Ahora nos queda que si el árbitro, que si hicieron lo que pudieron, que si pusieron casta. Empedrado, más empedrado, que no sé donde estará, pero siempre tiene la culpa.

NOTA FINAL: ¿alguien se dio cuenta de que los dos goles del Bayern vienen precedidos de infantiles y poco profesionales errores de Roberto Carlos?.

lunes, 5 de marzo de 2007

LA RESACA DEL LUNES 05 DE FEBRERO


Pues mira que va el Sevilla y me quita la razón. Que yo empeñado en que la liga la va ganar alguno de siempre (pensaba a principios que sería el aburrido Madrid abonado al capellismo del 1-0), Madrid, Barsa o Valencia, pero el equipo andaluz, sacudiéndose de vez en cuando al vértigo, dio un golpe en la mesa y volvió al liderato. Normalmente este tipo de equipos sorpresa (estar primero, aun siendo campeón de la UEFA y la Supercopa europea para el Sevillismo a estas alturas es una sorpresa) suelen desinflarse de forma definitiva, no son capaces de remontar el vuelo. No es el caso del Sevilla, que tiene los altibajos de cualquier grande (porque esto es un deporte, no matemática). Me gusta la idea (pese a la animadversión que su presidente o algunos leñadores en su defensa me puedan generar) que un equipo como él esté en lo más alto. Baño de humilad para los grandes, y toma tópico al canto: se gana sudando la camiseta, no solo por llevarla.

Y de un blanco a otro blanco. Un robo, un auténtico robo lo de ayer en el Bernabeu, la ley de la compensación, bla, bla, bla, bla (pese a todo, el tiempo da y quita razones a los llorones, al Cesar lo que es del Cesar). Ahora somos los madridistas los que clamamos al cielo (y que lo haga Pedja no deja de ser curioso, cuando él era poco aficionado a la verticalidad). Es la vieja historia de siempre, el empedrado tiene la culpa. El Madrid es un equipo plano, tristón, mediocre y mal planificado, diga lo que diga el árbitro. Que supongo, como todos, que se equivocaría. Pero viendo las imágenes no resulta tan raro equivocarse, en todos los penaltis si al jugador le hubieran dado un prima por quedarse en pie, ni uno hubiera besado el cesped. Que es notar la pierna, oiga, y llegar el mareo. En fin, que como siempre a mi los árbitros me dan igual, porque al final se equivocarán con todos. (Que sí, Toni, que sí, no me seas cabezota).

No quisiera acabar la crónica sin hablar del Atleti, que perdió con un buen equipo (Recre) y parece ser que en un bueno partido. Para los rojiblancos, a estas alturas, estar a cuatro puntos de la Champions debería ser uan buena noticia. Si superaran el miedo al Calderón (el partidazo con el Madrid demuestra que se trata de algo de motivación y cabeza) estaría seguro en la pomada (que diría Maroto) por la champions.

Por abajo más de lo mismo, si no sube el Alavés puede que el año que viene no se vea ikurriña alguna en campos de primera. Ah, y definitivamente el fútbol se ha vuelto loco, ¿sabías que Materazzi ha sido nombrado hombre de paz?. Con su historial de patadas, cabezazos y demás no quisiera cruzarme con el hombre de guerra.

Y si te preguntas quien es el de la foto, es el extremo izquierdo (zurdo cerrado) que le dará al Madrid la Copa de Europa 2026. ¡¡¡ Felicidades, Fer !!!.

sábado, 3 de marzo de 2007

COCHINILLO AL TORNILLO

Valdano un tornillo en la ceja. Gallego un castañazo (y no es un símil). Naranjas en el Bernabeu y en Sarriá. ¡¡¡ Un cuchillo en el Sanzhez Pujuán !!!. . Un monedazo en Mestalla. Hasta un árbitro agredido con el banderín del córner. El historial es largo, una rayo que no cesa. Pero de todas, la historia que más me gusta es la de la cabeza de cochinillo del Camp Nou. Es que hay que ser berruga para llevarse una cabeza de cochinillo a un campo, ya hay que darse importancia pensando en que va a ser el rey de la fiesta, eh, que yo fui el de la idea del cochinillo. En todos los casos el campo fue cerrado. Bueno, no en todos los casos, el Camp Nou nunca cerró (el por qué que lo busquen en otro blog). Vaya hombre, se diría el cochinero cachondo, con lo que me costó meter la cabeza va ahora y no me cierran el campo, el año que viene tiro el cerdo entero.

El campo del Betis seguro que, al no ser el del Barsa (y que se rasgue las vestiduras el que le de la gana) se cerrará también. Pero ¿eso basta?. Si el tornillo del que hablo fue en 1986 y estamos en el 2007 ¿ha funcionado?. ¿No habrá que ir pensando en otras medidas?. Valientes, además, porque me he enterado de que están previstas, lo que ocurre es que nunca se aplican. Tal vez si el Betis bajara a segunda división, el año que viene, cuando el gracioso saque la botella se encuentre con el brazo de su compañero de asiento que le sujeta, eso, se lo tiras a tu santa madre, majete, y yo que lo vea. Y si no, al menos que ese tipo no pueda jamás participar en una competición deportiva oficial. Oiga ¿usted no tiró una botella a un campo hace cuatro años?, pues no puede participar en el campeonato de petanca, lo siento.

jueves, 1 de marzo de 2007

EL BOTELLAZO


Resulta que a Juande Ramos, entrenador del Sevilla, le han dado un botellazo (que lo dejó inconsciente) en el partido de vuelta de Copa entre Betis y Sevilla. Y todos nos rasgamos las vestiduras. Lissavetzky pidió que los comités de disciplina se reúnan hoy de forma urgente. Vamos por partes, que la historia tiene miga (y busto, que no gusto).

1.- Está la historia bestial (de bestia, de animal) del mindundi que le tira la botella y que le da, pericia la suya, oiga, que no va a ser la primera vez que lanza una botella. Me niego a pensar que el sistema neuronal de este tipejo es suficientemente activo como para planificar algo así, sino sería de película verlo llenar la botella de agua, meterla en el congelador para tan innoble fin.

2.- Después esta el tema de la seguridad del estadio. Cuando voy a un campo juzgo excesivo que me quiten el tapón de la botella de agua, ahora doy las gracias de que lleven años haciéndolo. Ojito, digo, a los que llevan hielo, que no está tipificado como arma blanca, pero parece que lo es. Pues eso, parte de responsabilidad la tiene el club que permite la entrada de esos objetos. ?Que es imposible controlar a 40.000 personas ?, perfecto, pues regente usted un teatro, y no un estadio.

3.- El Estado, representado por el El Secretario de Estado para el deporte, pide que los comités deportivos se pongan en marcha. ¿De qué deporte estamos hablando?, ¿del lanzamiento de botella sobre cuero cabelludo? (lástima que no exista, medalla segura). Una entrada por detrás, un penalty mal pitado, una disputa entre jugadores, es competencia del comité deportivo (leáse varias veces: deportivo, deportivo, deportivo). Un botellazo que pone en peligro la vida de un ser humano es competencia de los cuerpos de seguridad del Estado. Que cierren el campo, me parece genial, pero que la justicia actúe de oficio de una vez en estas cosas, que la deportiva se ha manifestado claramente insuficiente.

4.- Lo más importante para el final: el sainete loperístico y nidal de los dos presidentes. Que si no me hago la foto con tu careto en bronce, que si no te dejo entrar a mi estadio, o peor, te dejo y te pongo mi careto de compañero de asiento. Perfecto. Cuando alguien incita a cometer un crimen hay ya dos delitos, el crimen en sí y la incitación al mismo. No es una línea recta, pero si se tiene cierta voluntada y perspectiva, su puede apreciar como entre las disputas de los dos presidentes y el botellazo hay una línea curva (no demasiado prolongada).
Reflexión final: el aquí todo vale. Da la impresión de que en esto del fútbol (en particular) se puede hacer de todo, que como en un régimen militar con el ejército, los trapos sucios se limpian en casa. Y eso, en una democracia que se precie de moderna es intolerable. Ya va siendo hora que futbolistas, entrenadores, presidentes, asuman sus responsabilidades. No se puede ser Dios los fines de semana y pretender no serlo los día de "currele". Aquí todos tienen parte de responsabilidad, que cuando un empresario se piense ser presidente de un club para ganar dinero y prestigio, sepa dónde se puede meter. Que cuando un tipo tira una botella desde una grada sepa lo que le pueda pasar. Y que el comité deportivo siga con sus ensoñaciones.

lunes, 26 de febrero de 2007

LA RESACA DEL LUNES 25 DE FEBRERO


Ya se va pasando la resaca del Alteli-Madrid. Y según se aleja en el tiempo, a los atléticos, pasada la rabia, se les va quedando cara de tontos. Una oportunidad que pasará pocas veces este año de destrozar a un rival anímico. Esa es la grandeza de este deporte, que castiga a los mediocres, y eso es lo que le pasó al equipo colchonero. Que sí, que el árbitro les destrozó un gol, pero me suena a historia vieja, a esa selección contra Corea...una historia vieja. Un equipo que demuestra su superioridad marcando goles. Si el Atleti hubiera marcado cinco, como la lógica del primer partido invitaba(que viendo los resúmenes- la euforia del directo subjetiva al máximo el recuerdo- es imcomprensible el 1-0 de la primera parte) ahora estaríamos hablando de la contundencia del 4-1 (contando con uno anulado). Pero como solo marcó uno, otro anulado es un drama.

Claro, que en la jornada ocurrieron otras cosas. El Sevilla, que tiene vértigo. No es que el Getafe sea mal equipo, pero que el Madrid o el Barsa empaten allí, veremos los titulares. Para ganar una liga hay que estar dispuesto a ganar en cualquier campo. Y a hacerlo siempre, y el Sevilla parece que va a trompicones. Puede parecer excesiva la crítica teniendo en cuenta que está a dos puntos del líder, pero si se quiere ser un grande, hay que comportarse como tal. El Barcelona, por su parte, despachó con soltura a un Bilbao que da la impresión tendrá que sacar las garras la última jornada para salvarse del avismo. Volvió Eto´o, y eso, le duela a quien le duela, es bueno para el fútbol. El Valencia también perdió dos puntos (y en el último minuto) y perdió de igual modo una oportunidad para diferenciarse de la mediocridad de lo que le va quedando por debajo, incluso inmediatamente debajo: Madrid y Atleti.

Por la parte del descenso parece que este no va a ser un buen año para las autonomías con pretensiones independentistas (en lo deportivo, eh). Ni Euskadi ni el representante segundón de Cataluña parecen tener su año. Lo del Nastic entra en lo previsible, pero lo del Bilbao...bueno, lo del Bilbao también. Si alguien no se adapta a los tiempos se queda fuera de juego, y era cosa de tiempo que el Bilbao lo hiciera, con su política retrógrada y nacionalista. Ahora, que la Real Sociedad no la práctica y ahí sigue, en la pomada, pero del descenso. En esa caverna parece adentrarse cada día con más rapidez el Celta. Que combina los miércoles europeos con la desgracia dominguera y liguera. Otro caso de doctor Jeckil y mister Hide.

El resto es lo de siempre, esa piara de equipos que se quedarán en el limbo de la media tabla y que tendrán que buscar en pequeñas batallas, como ganarle a un grande en su campo, el alimento que el ego de todo deportista necesita.


Y poco más que decir, salvo que el peor Madrid en décadas salió vivo del Calderón, un año más, y esta vez nadie entiende por qué, ¿o usted sí, señor Daudén?

domingo, 25 de febrero de 2007

TOSTÓN


Sí, fue un tostón. No se cumplió mi pronóstico no porque el Madrid no ganara 1 a 3, o no solo por eso, sino porque no hubo apenas espectáculo. Y es que no aprendo, que yo sigo pesando que esto es un juego, y no, no es un juego, es un tostón. Y eso que el partido, al menos en su 50% (esa mitad a rayas) pintaba bastante bien. Jugaron los colchoneros unos buenos minutos iniciales, espoleados por el público y por las ganas de acabar de una vez con una racha ilógica. Torres era el reflejo claro de esa rabia, y lo fue cuando celebró un gol medio regalado por la indolencia de un Madrid tan triste que ya ni trasmite lo suficiente como para cabrear al respetable. Hay una sensación generalizada de que solo Casillas y Raúl (más por lo que fue que por lo que es) está a la altura de este club. Torres culminó una jugada, tras una pérdida más del centro del campo blanco, con un tiro ajustado al palo de Casillas. Fueron capaces de marcar otro segundo gol anulado incomprensiblemente por el árbitro. E incluso alguna que otra ocasión. Ya se sabe, decíamos unos, el que perdona acaban pagándola. Siempre la misma historia, decían otros, ya nos están robando. Y es que los madridistas tenemos más miedo al árbitro que al Atleti, el más mínimo error desata la rutina de protestas, que estamos ya muy cansados.

Y eso fue todo. La segunda parte fue aburrida, pese al gol del Madrid. No hicieron nada unos, y tampoco lograron nada otros. El Atleti, sobre todo su afición, acabó con la sensación de que se perdió una oportunidad de oro de haber goleado. Y creo, pese a mi madridismo más que moderado, que hubiera venido bien a la liga. Que esté Madrid necesita un bofetón grande (el 0-3 del Recre no parece suficiente) para salir del hastío. Que nos elimine el Bayerm, o el siguiente, o que nos golee el Barsa tampoco tiene pinta de ser suficiente.

En fin, que un sábado más nos tragamos un tostonazo de encuentro. Pero claro, debíamos saber a dónde íbamos, era el partido entre el cuarto y el quinto clasificado, no era más que un Bolton-Arsenal, un Nüremberg-Herta o un sochaux-Lille. Pues eso, un tostó.

viernes, 23 de febrero de 2007

EL MADRID ATLETI


Es un partido bonito. No es el fútbol en sí, porque ver a Emerson y o Luccin o Costinha, no es que invite al optimismo estético. Es lo que tiene de nostálgico. Y hablo para nosotros, para los que no hace tanto que abandonamos el barco del forofismo (con la edad se pierden los vínculos anímicos y se gana la desidia de la imitación...a los jugadores). Todavía recordamos los partidos con los colegas del barrio en el Dos Calles, o en el Mima, o en el Bar de Jorge (ay, mítico lugar, como te echamos de menos, tío Jorge). Cuando meterte con un jugador podía generar una batalla dialéctica que ponía en juego más sistemas neuronales que cualquier examen de matemáticas. Esos eran grandes partidos. Y seguro, que como los de ahora, pequeños en si mismos. Eramos nosotros con nuestra visión los que agrandábamos el espectáculo. Es la tensión, el rival que te roba los panchitos en los contraataques o que pide y lo hace solo para los que son de su equipo, lo que hacía de aquellos noventa minutos (más la prologanción, que algunos días duraba hasta el alba) fueran todo un espectáculo. No es lo mismo ver el partido en casa, ni tan siquiera verlo ahora, cuando parece que te diera vergüenza mostrarte como te gustaría. O ya es que no eres como te gustaría que fuera. Que golazo habéis metido, amigo Toni, y ya van ocho, la cosa pinta fea. No, vamos, vamos, que vamos a tener que comprale un carrito para que se puedan llevar los goles a casa, ¡¡¡ para, chico, para, no les metas otro que el marcador solo tiene hasta diez !!!. Esas frases (ya me cuesta hasta recordarlas) son la grandeza del fútbol. Sí, el fútbol es forofismo, lo otro, lo otro debe de ser deporte.


Ah, haré mi pronóstico: 1-3

EMPEZAMOS LA CRÍTICA



Pues sí, este blog va de eso: de deporte. Pero no deporte de sudor, de sufrimiento, sino de deporte desde el sillón. Aquí queremos que entren los reyes del tercer tiempo, que corren la barra a velocidades de vértigo, que patean la chapa mahou con pericia y soltura, que piden otra ronda al árbitro con educación. Aquí podremos decir que Ronaldo está gordo, que Raúl está acabado, que ya pusieran los de rojo y fútbol las ganas de los que rojo y baloncesto, que Capello es un cagón a la italiana, que es la forma más triste de ser un cagón. Aquí nadie va a recriminarnos, este espacio es nuestro, tuyo, destripa sin conciencia, que algo quedará...